Amanda’s Story

The husband and father ejected Amanda from the family home in 2005, after more than a decade of insults and beatings witnessed by the children. After ejecting her, the husband continued to terrorize her and the children. He would sometimes allow the children to live with their mother, but then, unpredictably, demand that they return to live with him. He refused to contribute any financial support for the children when they were with the mother, and repeatedly told the mother and the children that he would have the mother killed if she filed for divorce. He threatened to injure the mother if she did not do whatever he ordered. He used obscene names for her to the children, blaming the mother for all his failures. When the older daughter defended her mother against these insults, the father beat the daughter, even breaking the eyeglasses she was wearing when the father punched her in the head. When the son tried to defend his sister, the father humiliated and beat him. The mother was then ordered by the father to move to another city and to have no contact with her children, upon threat of death. The father forbade the three children from even telephoning the mother while she was gone. Amanda has undergone three separate back surgeries over the years, so her capacity to provide for herself and the children alone were extremely limited.

Amanda was referred to the MJM by another client. We obtained a protective order for the entire family, sole custody of the children for Amanda, denial of access to the children by the father, child support and temporary spousal support, and an order that the father complete six months in a batterer’s intervention and prevention and counseling program. More than this, this Ministry has helped Amanda and the children become free of this man’s abuse by contributing financially to their rent, groceries, utilities and living expenses. We have provided used furniture and clothing. We have paid for professional counseling, provided a case worker to help them access community resources, paid the older daughter’s tuition to a dental assistance school, and purchased new eyeglasses.

The assistance we have provided in this case is very typical. When one of our clients thanks us, we tell her, “Don't thank us. Thank God.”

Amanda

En ano 2005, el esposo y padre expulso a Amanda de la casa en que la familia vivia, despues de mas de una decada de insultos y maltratos de los cuales los ninos fueron siempre testigos. Despues de haberla expulsado de la casa, el esposo continuo aterrorizando a Amanda y a sus hijos. Algunas veces el padre le permitia a Amanda llevarse a los ninos, pero luego sorpresivamente demandaba que regresaran a vivir con el. El se rehusaba a contribuir con el apoyo economico que la madre necesitaba cuando los ninos estaban con ella, y repetidamente le decia a la madre y a los ninos que la mataria si ella intentaba obtener el divorcio. Tambien la amenazaba constantemente de herirla o hacerle dano si ella no hacia lo que el le ordenaba. El padre siempre utlizaba palabras obscenas pra referirse a la madre delante de los hijos, siempre culpando a la madre por todos sus fracasos. Cuando la hija mayor decidio defender a su madre de todos los insultos de su padre, el padre golpeo a la hija con tanta fuerza, que le rompio los lentes que ella estaba usando. Cuando uno de los otros hijos trato de defender a su hermana el padre lo humillo y lo golpeo. Luego de esto el padre le ordeno a la madre que se fuera de la ciudad y le prohibio tener cualquier tipo de contacto con los hijos amenazandola de muerte si ella llegaba a desobedecer sus ordenes. Asi mismo, el padre le prohibio a los tres hijos tratar de establecer cualquier tipo de contacto con su madre. Amanda ha tenido que someterse a tres cirugias de espalda durante los ultimos anos, asi que su capacidad para proveer para ella y sus hijos ha sido extremadamente limitada.

Amanda fue enviada al MJM por otra cliente. Nosotros obtuvimos una orden de proteccion para la familia entera, en la actualidad la custodia unica de los ninos la tiene Amanda, al padre se le nego el contacto con los hijos, obtuvimos manutencion para los ninos y manutencion para la madre, asi como tambien una orden que le exige al padre completar el programa de intervencion y prevencion de abuso y tambien a un programa de consejeria. Mas que esto, este Ministerio le ha permitido ha Amanda y a los ninos vivir libres del maltrato de este hombre ayudandolos economicamente con la renta, comida, servicios y los gastos diarios. Tambien se les ha proveido muebles y ropa. Hemos pagado servicios profesionales de consejeria y terapia, se les ha asignado una trabajadora social para que les ayude a tener acceso a servicios comunitarios, pagamos la inscripcion de la hija mayor a una escuela de entrenamiento y capacitacion para asistentes dentales y se le compraron lentes nuevos.

La asistencia que se ofrecio en este caso es muy tipica de lo que hace el Ministerio. Cuando uno de nuestros clientes nos dice gracias, le decimos “Dale gracias a Dios no nos las des a nosotros.’